jueves, 7 de junio de 2018

Surf in Bolivia, Dude.






Han pasado tan solo cinco años y varios meses desde que dejé de escribir este Blog que a nadie le importa.

A mí me importa.

Quizá, solo tal vez, las divagaciones y los vagabundeos que escribo aquí puedan ser interesantes para alguien. Quizá no, pero no importa.

Escribiré desde aquí, la Ciudad de Nuestra Señora de La Paz, a escasos trescientos metros del lugar donde fue fundada por Alonso de Mendoza, entre viajeros, marihuana, historias, billetes con nombre de gentilicio, comidas exóticas, falta de arepas, y el Apu Illimani para cuidarme.

Ah, cosas de Dios.

martes, 19 de febrero de 2013

Putrefaccion


Yo soy Apolion.

Quienes han crecido en algún tipo de ambiente cristiano reconocerán la cita. Suelo pensar en ella, pese a que soy judío. Suelo pensar también en el Ángel de lo Singular.

Domicilio desconocido, gritaba Odradek.

Nunca supimos en sí que era Odradek. ¿Siguió vivo luego de la muerte de Kafka?

Yo odio a los adictos. Pero también soy un adicto. Soy un adicto a la ira. Soy un adicto a las bebidas cafeinadas. Cafeína, Taurina, Guaraná, Glucosa. Arritmia cardiaca. Aceleramiento de la digestión. Sensación permanente de mareo. Cerebro a Sobrecarga. Alucinaciones auditivas.

Sí, estoy adicto.

Pero eso no importa. Soy un spot, una mancha, una molécula, una partícula, un quark, un átomo, una célula loca que vaga en medio de un rio pustulento, varicoso y avaro llamado Humanidad.

Dormir… Morir. ¿Soñar, tal vez?

Parinirvana. Fundirse en la no-conciencia del No-ser. Descubrir  si una sola mano aplaudiendo hace algún tipo de ruido, más allá de la trampa de poder extender los dedos hasta golpear la palma y hacer ruido.
Onirisis. Onírico. Onírico… curioso. ¿Sueñan Los Muertos? ¿se reducirá a un sueño sin noúmeno eterno eso de estar muerto terrible y asquerosamente, pero dulcemente para siempre, mientras vísceras y ojos y cerebro y falo y vaginas y tetas hacen lisis y se pudren y se descomponen y se degradan y se convierten en una sopa pustulenta y toxica?

Sueño con eternidades de eones sin ningún sentido, mientras este autobús me lleva a ninguna parte, sin pensar, sin pensar…

sábado, 16 de febrero de 2013

Trip, Trip, Trip


Un psicotrópico atardecer llena esta puta ciudad de mierda. Me gusta, pese a que siempre hace este calor se levanta olor a mierda y a orines podridos, a basura, a estupidez embutida en buses. Cielo azul, nubes blancas, basura en la calle, tombos, tombos, tombos.

Yo detesto esperar. Esperar debería de ser un delito penado con ejecución publica con dos frailes llevando al Cristo de la Veracruz y una puta impúdica gritándole al oído a uno que se va a joder por toda la eternidad. Toda la eternidad: si existe el cielo como me contaron en la sinagoga, como les cuentan en la iglesia, y lo importante es eso, ¿A que mierda venimos a joder en este mundo lleno de hipocresía y mentira?

Sigo esperando.

Me aburro y saco mi tarjeta del trasporte. Me formo. Paso el torniquete. Me paro como un perfecto idiota frente a una puertecilla de cristal que se desliza cuando le da su puta gana y que esta marcada con un numero y una letra. Carajo, mi rumbo decidido por una combinación de lotería.

Llega el autobús. El autobús como siempre, parece una maldita lata de sardinas demente, repleta de gente vana tonta ilusa empiriocriticista. Hasta mamerta, hasta burguesa. Y como siempre, empieza una especie de carnaval sangriento para poder entrar, para poder fundirse con esa sudorosa humanidad mendicante y acezante y anhelante y mugiente.

Entro. Al acordeón. “algún día de mierda de estos algún bus de estos se va a volver mierda de un estrellon y me hará mierda por andar aquí”. Y ese dia tan glorioso hasta saldré por la televisora y tendré mis quince minutos de fama.

Completamente merecida, por demás.

Maravilla de maravillas, hay un asiento libre y ninguna anciana ni dama embarazada (que envidia, carajo, que envidia porque follo por los cuatro costados y quizá tuvo un orgasmo y chupo y lamió y la chuparon y la cubicaron y ahora esta rellena como una empanada de carne y de semen de cualquier cretino feliz), ni nadie que me lo disputa y mis ochenta kilos aterrizan gozosos en el asiento, porque el viaje es largo y el arte breve.

Y ahí se acerca. Como la puta mala hora.

Ojos saltones, ropa arrugada, cara gris, mirada gris, cerebro gris, pensamientos grises. Me parece conocido. Me siento imbuido de profecía: viene a joder.

Empieza su mugido:

“señoras y señores, buenas noches
                                                           Lamento interrumpir
            Su viaje, soy un desplazado                                             
                                                                                                          Que viene a pedir”

Una mierda. Se supone que aquí no pueden venir a pedir ni a vender, pero aquí esta, contando una tristísima historia de un tristísimo hombre que tiene cinco tristísimos y hambrientos niños y que no tiene un tristísimo trabajo para darle comida tristísima a sus tristísimos retoños y como tristemente es mejor pedir que pasar por la tristeza de robar, tristemente nos pide los centavillos que podamos aportarle tristisimamente, y tristemente Dios nos premiará.

Claro. Desde luego, Dios, sea el mío o Jebus, o Allah, o Ganesha, o Papa Pitufo Intergaláctico alias Krishna, nos mirara como un Voyeur Universal y en una esquinita de su cuaderno, o tableta, o lo que sea que use, y nos pondrá un chulito en la lista de buenas acciones, y desde luego, cuando aflojemos cualquier monedilla o monedillas el alma se sentirá ligera y nosotros buenos y será una ganga, un chisgononon: la vida eterna por putos cien pesos.

Neh. El paraíso estará al alcance de la pipa de bazuco o el bareto o la bolsita de coca de gancho Homero que este cretino se comprara con los centavillos que todos nosotros con tanto desprendimiento mezquino y santurrón…

Pero yo no.
Yo no aflojare un centavo.
Yo le sostendré la mirada,
Y le diré: ¿Cabron, otra vez pidiendo?
Y el fulano me mirara con furia
Y se largara entre rechiflas.

Y yo no seré un héroe de nadie. De absolutamente nadie, mientras me subo la capucha de mi chaquetilla gris y cojeando, porque mis rodillas son una completa basura, me duelen y Metallica atrona mis oídos y limpia mi cerebro de cualquier idea propia y burguesa, respetable y vacía.

Y la ciudad entonces se sucida de tedio.

Y yo simplemente pensare que es un buen día para morir, a fin de cuentas.

sábado, 9 de febrero de 2013

Pequeñas Confesiones


Yo soy y no soy fácilmente adaptable.

Si, ya sé que la prudencia exige una perentoria explicación. Verá(n) usted(es): las máquinas y los animales, la naturaleza y la lluvia, todo eso, me vale madres. PERO, PERO, la relación con los homínidos, falosos o vaginosos, no se me da con mucha facilidad.

El problema, qué duda cabe, se haya en mi infancia (Freudianos favor hacerse pajas luego de terminar, please).  Desde pequeño he tenido muy mala relación con la gente. Se me antoja que en parte la culpa descansa en el síndrome de Asperger.

¿Qué? ¿Qué eso no justifica que haya cercenado el cadáver de esa manera, señores?

Puede… pero, díganme ustedes: ¿Qué más puedes hacer después de descubrir que quieren matarte, si no madrugarle a quien quiere volarte la cabeza, después del pene, con una .45?

Y si, ya sé que me van a freír. Pero por eso no se preocupen, ¿saben por qué?

Porque a fin de cuentas ya se los dije: No soy fácilmente adaptable.

lunes, 28 de enero de 2013

Private Joker.


Kozure siendo amablemente interpelado esta mañana


-          Bien, eso es todo. Preséntese el próximo 28 a las 8 am aquí mismo.

Y sale Koz feliz de pensar que se había inscrito con éxito en el ZENA (el nombre ha sido ligeramente cambiado). Así que solo tenía que esperar a que fuera 28 de enero, y mientras tanto nada…

Hoy, Siete cincuenta A.M.

Kozure llega y espera. Ocho. Ocho y quince. Ocho y media. Ocho cuarenta  y cinco: Un cojonal de gente y nada.

Nueve y diez: sale un tipo pequeño con pinta de coronel en uso de mal retiro y empieza a ordenar entrar. Voy a acceder cuando…

-          ¡Oiga! ¿Usted viene a estudiar aquí?
-          Si… (Mientras pienso: “No, vengo a matar el tiempo haciendo una fila de mierda, no te jode….”
-          En ese caso, ¡quítese esos aretes!

Me quede a cuadros.  Me lo dijo con el mismo empaque que lo diría mi viejo sargento de instrucción. Bueno, toco halarse la oreja…

-          Y Mañana… ¡Venga afeitado!

¿QUE MIERDA? Ahora si me la colmó.

-          “Como ordene, Mi teniente”, y me cuadro antes de pasar.

No solo no enviaron a mi grupo la comunicación de que debíamos presentarnos a las Once, no a las Ocho, sino que NADIE me indico que las barbas y los aretes están prohibidos en el Centro de Formación en Servicios, Hotelería y Turismo… después de haberme presentado a dos exámenes de admisión, una entrevista y una prueba formativa, amén de la matricula.

Además, tengo que uniformarme de saco y corbata, y ser muy obedientito: El cabrón que me interpeló y me jodio toda la mañana es nadie menos que el PREFECTO DISCIPLINARIO (No es su titulo, pero si su misión) del centro.

Es decir, estoy jodido.

Para colmo, la Coordinadora general de programa es tan amable como una puñalada trapera.

Empezamos mal, Koz… Empezamos mal…

sábado, 26 de enero de 2013

¿Que haces jugando un deporte de viejas?


- 
         ¿Acaso es un deporte de Lesbianas?
-          ¿Dónde está el Balón?
-          ¿Luego no se supone que tienen que golpearse?
-          Viejas raras… tatuadas… seguro son promiscuas…

Cosas que se oyen cuando uno dice que practica Roller Derby.

“El roller derby es un deporte de contacto inventado por los estadounidenses, una forma de deporte basado en el patinaje sobre ruedas formado alrededor de una pista oval. En las últimas décadas, el roller derby había sido un deporte sobre todo profesional para las mujeres y los hombres. El roller derby contemporáneo es internacional, predominantemente femenino, practicado normalmente por aficionados, que crea un gran vínculo ético hacia sí mismo ya que forma parte de una subcultura punk que agita el feminismo y que ofrece a menudo una forma física estética.”

Que árida es la Wikipedia.  ¿Cómo explicar, por ejemplo, que si bien los equipos son mayoritariamente femeninos, también se juega roller derby masculino y hasta mixto? ¿Cómo explicar que la mayoría de árbitros por alguna razón somos hombres?

Son cosas que uno no se explica. Bien por ver Whit ip!, la famosa película de Drew Barrymore sobre el RD renegade (en el que “Todo vale”), o bien por trabajar con gente que lo practica, o bien porque nos ha salido de los ovarios y cojones, uno termina apasionándose por este deporte. Deporte duro, ¿alguna vez han intentado taclear a alguien? Ahora inténtenlo en patines. Deporte Caro: el equipamiento mas barato son los protectores bucales (Obligatorios, a menos que quieras terminar mas chimuelo que el gorgojo de Pizano). Deporte difícil: Las enemistades son eternas.

Pero bello deporte. Lleno de adrenalina. Lleno de autodeterminación, de rompimiento de límites y de ligamentos. Deporte hermoso para mí.

Ese es mi deporte. ¿Cuál es el tuyo?

miércoles, 23 de enero de 2013

Los Caminos de dios son misteriosos


Kozure en la Vieja Eps. Y ojala fuera joda..


Los caminos de Dios son misteriosos.

-          Ary, necesito plata para…

Plata, plata, plata. Doña Anciana, al estar en un pico maniaco, tiene un serio problema con el dinero: se les escurre como agua entre los dedos. Si a esto le sumamos que según mis informaciones Nene todos los días va al Santa Blanca a seguir no el Gangam sino el “Llanero Solitario Style”: todos los tiros son de plata, pues tenemos que otra de mis obligaciones es manejar el dinero de Doña Anciana, talmente como con una niña.

Otra cosa bien jarta es tener que luchar contra la Vieja EPS. Dado que son la evolución pokemon del viejo Inseguro Zoocial, pues se han hecho más bonitos en el logo, y con unos uniformes para sus funcionarios muy cucos y elegantes. PERO, en lo que uno agradecería más, a saber, que tuvieran la amabilidad de tener un mejor servicio…

La sagrada trinidad del aspecto medico de Doña Anciana va así: La Vieja Eps provee el seguro médico. La Clínica de la Guerra, que básicamente es un manicomio donde el 99% de sus empleados son una manada de ineptos, provee las citas médicas, los médicos y las observaciones. Por último, TUDERI de Barrios desunidos, provee la parte de autorizaciones de exámenes de laboratorio y chequeos de médicos generales, así como la parte de proveer la medicación que es recetada por los médicos de La Guerra, previa autorización de la oficina de la Vieja Eps. En teoría, es un modelo cómodo, amable y lindo. En la práctica, me sucede cualquier cantidad de locas aventuras peleando contra la irracionalidad burocrática.

Sirva de ejemplo la última solicitud de laboratorios. El psiquiatra privado, el Doctor Fulanito, con muy buen criterio solicito un examen de función hepática, dado que Doña Anciana toma la media bobada de 15 pastillas de diferentes medicamentos al día, y en ese estado, el hígado se resiente. Así que , dado que el Doctor Fulanito es un excelente psiquiatra PRIVADO, para que se cristalice el examen tengo que ir y solicitar a la Vieja Eps una cita con un psiquiatra de turno, que generalmente es un practicante que no tiene ni idea de nada, darle coba, pedirle que trascriba la solicitud de laboratorio fijándome que coincidan fechas y sellos, y luego irme a TUDERI Barrios Desunidos a que una doctora que nunca veo se tome casi cuarenta minutos para autorizar el procedimiento, que en sí, solo dura cinco.

La última vez fue en octubre, y una vez esperado lo esperable, la funcionaria de la Vieja Eps en el TUDERI me informa que habían rechazado el examen, porque tenía que esperar dos meses. Espero los dos meses, me presento, espero una hora… y se me informa que se había rechazado de nuevo. Iracundo, subo a ver  a la doctora, le reclamo con alta voz pero no con insultos que tuviese respeto, me indica que el laboratorio ya se había hecho (WTF?) , me enojo, le demuestro que no, y la “doctora” sale con una hermosa perla:

-          Y si tiene que llevar el laboratorio,  ¿Por qué no lleva los resultados de octubre, que total es el mismo examen?

No dando crédito a mis oídos, tengo que empezar a explicar una cosa simplísima: es un examen hepático que no se ha hecho, y aunque se hubiese hecho en octubre, ese resultado refleja la situación de la Víscera de Doña Anciana HACE DOS MESES, antes de los excesos de diciembre.  Aun y así, mas sorprendentemente, la “Doctora” porfía insistiendo en su punto. Hasta que… recibe una llamada desde los laboratorios y hace mutis por el foro, mientras un asistente me lleva con el examen autorizado… y sin coste ninguno.

Cosas de dios, supongo. Y tan de dios, que al final de cuentas, hicieron el examen equivocado…

Hoy salieron los  CTC’s (Comités técnico-científicos) de los medicamentos de Doña Anciana. Dado que sus principales remedios NO están amparados por el POS, cada que le recetan estos es otra odisea de papeleos. Después de esperar media hora, salgo y reviso las autorizaciones: Son para medicamentos genéricos, y nosotros necesitamos medicamentos de marca. Suspiro. Los meto en mi maletín de plástico y luego de ir y hacer algunas cosas en el Santa Blanca (que son otra historia…) decido, de todas maneras, que necesito Quetiapina porque se nos está acabando. Así que arribo a la droguería de dispensación autorizada, tomo un número, y mientras la pantalla sintonizada en RadioCasaNari TV me aburre viendo a la Señorita Ladra, cabeceo esperando hasta que mi número aparece en la pantalla electrónica.

Una aburridísima empleada de Consuicidio  me supervisa las órdenes en el estilo más cansino y burocratizado posible, y me termina regañando porque tenía que ir a TUDERI a reclamarlos. Terminamos, y luego de diez minutos de más Señorita Ladra al fin vocean mi nombre.

-          ¿Doña Anciana de Crepita?
-          Si, soy el reclamante.
-          ¿Me muestra la cedula de la Señora de Crepita?
-         
-          Gracias. Aquí tiene.

Recibo la Bolsa, pensativo. Los fármacos genéricos no le sirven para nada: así lo ha comprobado el Doctor Fulanito. Igual, me faltaba la Quetiapina. Abro la bolsa: Maravilla de maravillas, Xeroquel de Aztra Seneca… y Tegretol de Novartis, nada de Carbamazepina y Quetiapina de MK, genérica y buena para nada…

Los caminos de dios son misteriosos. Y, dado que al fin la suerte me sonríe, decidí tomarme un té.